viernes, 22 de marzo de 2013
viernes, 15 de marzo de 2013
EDAD MODERNA
Edad moderna
La Edad Moderna es el tercero de los periodos históricos en los que se divide tradicionalmente en Occidente la Historia Universal, desde Cristóbal Celarius. En esa perspectiva, la Edad Moderna sería el periodo en que triunfan los valores de la modernidad (el progreso, la comunicación, la razón) frente al periodo anterior, la Edad Media, que el tópico identifica con una Edad Oscura o paréntesis de atraso, aislamiento y oscurantismo. El espíritu de la Edad Moderna buscaría su referente en un pasado anterior, la Edad Antigua identificada como Época Clásica.El paso del tiempo ha ido alejando de tal modo esta época de la presente que suele añadirse una cuarta edad, la Edad Contemporánea, que aunque no sólo no se aparta, sino que intensifica extraordinariamente la tendencia a la modernización, lo hace con características sensiblemente diferentes, fundamentalmente porque significa el momento de triunfo y desarrollo espectacular de las fuerzas económicas y sociales que durante la Edad Moderna se iban gestando lentamente: el capitalismo y la burguesía; y las entidades políticas que lo hacen de forma paralela: la nación y el Estado.
En la Edad Moderna se integraron los dos mundos humanos que habían permanecido aislados desde la Prehistoria: el Nuevo Mundo (América) y el Viejo Mundo (Eurasia y África). Cuando se descubra el continente australiano se hablará de Novísimo Mundo.
La disciplina historiográfica que la estudia se denomina Historia Moderna, y sus historiadores, "modernistas" (aunque no deben confundirse con los seguidores del modernismo, estilo artístico y literario, y movimiento religioso (Modernismo teológico), de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX)
Revolucion francesa
La Revolución francesa fue un conflicto social y político, con diversos periodos de violencia, que convulsionó Francia y, por extensión de sus implicaciones, a otras naciones de Europa que enfrentaban a partidarios y opositores del sistema conocido como el Antiguo Régimen. Se inició con la autoproclamación del Tercer Estado como Asamblea Nacional en 1789 y finalizó con el golpe de estado de Napoleón Bonaparte en 1799.Si bien la organización política de Francia osciló entre república, imperio y monarquía constitucional durante 71 años después de que la Primera República cayera tras el golpe de Estado de Napoleón Bonaparte, lo cierto es que la revolución marcó el final definitivo del absolutismo y dio a luz a un nuevo régimen donde la burguesía, y en algunas ocasiones las masas populares, se convirtieron en la fuerza política dominante en el país. La revolución socavó las bases del sistema monárquico como tal, más allá de sus estertores, en la medida en que lo derrocó con un discurso capaz de volverlo ilegítimo.
Ilustracion
La Ilustración fue una época histórica y un movimiento cultural e intelectual europeo –especialmente en Francia e Inglaterra–que se desarrolló desde fines del siglo XVII hasta el inicio de la Revolución francesa, aunque en algunos países se prolongó durante los primeros años del siglo XIX. Fue denominado así por su declarada finalidad de disipar las tinieblas de la humanidad mediante las luces de la razón. El siglo XVIII es conocido, por este motivo, como el Siglo de las Luces.Los pensadores de la Ilustración sostenían que la razón humana podía combatir la ignorancia, la superstición y la tiranía, y construir un mundo mejor. La Ilustración tuvo una gran influencia en aspectos económicos, políticos y sociales de la época. La expresión estética de este movimiento intelectual se denominará Neoclasicismo
Renacimiento
Renacimiento es el nombre dado a un amplio movimiento cultural que se produjo en Europa Occidental en los siglos XV y XVI.
Sus principales exponentes se hallan en el campo de las artes, aunque
también se produjo una renovación en las ciencias, tanto naturales como
humanas. Italia fue el lugar de nacimiento y desarrollo de este movimiento.El Renacimiento fue fruto de la difusión de las ideas del humanismo, que determinaron una nueva concepción del hombre y del mundo. El nombre «renacimiento» se utilizó porque este movimiento retomaba ciertos elementos de la cultura clásica. El término se aplicó originariamente como una vuelta a los valores de la cultura grecolatina y a la contemplación libre de la naturaleza tras siglos de predominio de un tipo de mentalidad más rígida y dogmática establecida en la Europa de la Edad Media. Esta nueva etapa planteó una nueva forma de ver el mundo y al ser humano, con nuevos enfoques en los campos de las artes, la política y las ciencias, sustituyendo el teocentrismo medieval por cierto antropocentrismo.
En este sentido, el historiador y artista Giorgio Vasari (1511-1574) formuló una idea determinante: el nuevo nacimiento del arte antiguo (Rinascitá), que presuponía una marcada conciencia histórica individual, fenómeno completamente nuevo en la actitud espiritual del artista. De hecho, el Renacimiento rompió, conscientemente, con la tradición artística medieval, a la que calificó como un estilo de bárbaros, que más tarde recibirá el calificativo de Gótico. Sin embargo, los cambios tanto estéticos como en cuanto a la mentalidad fueron lentos y graduales.
Desde una perspectiva de la evolución artística general de Europa, el Renacimiento significó una «ruptura» con la unidad estilística que hasta ese momento había sido «supranacional». Sobre el significado del concepto de Renacimiento y sobre su cronología se ha discutido mucho; generalmente, con el término «humanismo» se indica el proceso innovador, inspirado en la Antigüedad clásica y en la consolidación de la importancia del hombre en la organización de las realidades histórica y natural que se aplicó en los siglos XV y XVI.
15/03/2013
martes, 12 de marzo de 2013
REVOLUCIÓN INDUSTRIAL
Capitalismo financiero
Mientras que en la economía de mercado las ganancias del empresario son la consecuencia de haber producido con eficiencia, en el capitalismo financiero se busca la optimización de ganancias mediante la especulación.
Aldo Ferrer escribe: “Las posibilidades de generar ganancias arbitrando
diferencias entre tasas de interés, tipos de cambio y variaciones de
precios en los mercados inmobiliarios y bursátiles, atraen la mayor
parte de las aplicaciones financieras. La especulación es un escenario
para ganar (y perder) dinero, a menudo, mucho más importante que el de
la inversión y la aplicación de tecnología para la producción de bienes y
servicios
Liberalismo económico
La electricidad
Los primeros pasos fueron dados por un americano, Benjamín Franklin (1706-1790), descubridor del pararrayos en 1752, y autor de una nueva teoría, la del fluido único, que en exceso o en defecto de su valor normal en los cuerpos, producía los efectos eléctricos.
En buena lógica newtoniana, faltaba determinar con precisión la fuerza con que se atraían las diferentes cargas. A ello se dedica, entre otras cosas, el francés Charles Augustin Coulomb (1736-1806) quien establece la ley que lleva su nombre. La ley de atracción y repulsión entre cargas permitió aplicar inmediatamente a la electricidad los potentes medios que el análisis matemático había desarrollado para la mecánica.
Fiel al espíritu de la Ilustración, la electricidad comenzó pronto a ser utilizada de modo práctico. Sin embargo, la verdadera utilización práctica de la electricidad no fue posible hasta el descubrimiento de la corriente eléctrica y como producirla. En este campo destaca Alessandro Volta (1745-1827), inventor de la pila eléctrica
La fotografía
El telégrafo
El telégrafo como tal, es un dispositivo de comunicaciones, por medio del cual, se pueden enviar mensajes a la distancia, usando originalmente un cable; la radiotelegrafía utiliza ondas de radio. Etimológicamente la palabra viene de "tele", que en griego significa lejos y de "graphein", que quiere decir escribir. De igual manera, además, se ha utilizado históricamente el telégrafo óptico, que en vez de cables u ondas de radio utilizó señales luminosas. Operadores emplazados en torres transmitían y retransmitían el mensaje hasta el receptor final; como un dato histórico, Napoleón se sirvió ampliamente de este sistema óptico en sus campañas.
TOMAS ALVA EDISON, EN 1877
fue el primer aparato capaz de grabar y reproducir sonido. Desarrollado por Thomas Alva Edison en 1877, utiliza un sistema de grabación mecánica analógica en el cual las ondas sonoras son transformadas en vibraciones mecánicas mediante un transductor acústico-mecánico. Estas vibraciones mueven un estilete que labra un surco helicoidal sobre un cilindro de fonógrafo. Para reproducir el sonido se invierte el proceso.
Al principio se utilizaron cilindros de cartón recubiertos de estaño, más tarde de cartón parafinado y, finalmente, de cera sólida. El cilindro de cera, de mayor calidad y durabilidad, se comercializó desde 1889, un año después de que apareciera el gramófono.
El 2 de diciembre de 1889 un representante de la casa Edison, Theo Wangeman, grabó una interpretación del celebérrimo compositor Johannes Brahms. Se trataba de un segmento de las Danzas Húngaras en una versión para piano solo. Esta grabación aún se conserva, pero su calidad es pésima.
El cinematógrafo
El cinematógrafo es la culminación de una serie de desarrollos técnicos y científicos interesados en el registro y estudio, sobre la película fotográfica instantánea. El cinematógrafo, como los hermanos Louis y Augusto Lumière llamaron a su invento, permite la proyección en una pantalla ante un público numeroso de escenas animadas, con la vida y movimientos de la realidad. El cinematógrafo se patenta en febrero de 1895 y se presenta públicamente el 28 de diciembre de 1895 en el Gran Café de París, fecha oficial de su nacimiento.
Por otra parte Thomas A. Edison, William Kennedy y Laurie Dickson concluye entre 1887 y 1889 el Kinetoscopio, que era un proyector pero sólo podía ser visto por una persona. Se patenta en 1891 y se comercializa a partir de 1894. Posteriormente, para competir con el invento de los Lumière, Edison comercializa y exhibe sus materiales empleando el vitascopio que a diferencia del kinetoscopio se podía exhibir a varias personas.
05/03/2012
El liberalismo económico siglo XIX es la doctrina económica desarrollada durante la ilustración (que se desarrolló desde fines del siglo XVII hasta el inicio de la Revolución francesa), formulada de forma completa en primer lugar por Adam Smith y David Ricardo, que reclama la mínima interferencia del Estado en la economía.
Habitualmente se resume en la expresión francesa Laissez faire, Laissez passer (dejar hacer, dejar pasar), que no obstante es el lema de la fisiocracia, una teoría económica precedente.
La electricidad
Los primeros pasos fueron dados por un americano, Benjamín Franklin (1706-1790), descubridor del pararrayos en 1752, y autor de una nueva teoría, la del fluido único, que en exceso o en defecto de su valor normal en los cuerpos, producía los efectos eléctricos.
En buena lógica newtoniana, faltaba determinar con precisión la fuerza con que se atraían las diferentes cargas. A ello se dedica, entre otras cosas, el francés Charles Augustin Coulomb (1736-1806) quien establece la ley que lleva su nombre. La ley de atracción y repulsión entre cargas permitió aplicar inmediatamente a la electricidad los potentes medios que el análisis matemático había desarrollado para la mecánica.
Fiel al espíritu de la Ilustración, la electricidad comenzó pronto a ser utilizada de modo práctico. Sin embargo, la verdadera utilización práctica de la electricidad no fue posible hasta el descubrimiento de la corriente eléctrica y como producirla. En este campo destaca Alessandro Volta (1745-1827), inventor de la pila eléctrica
La fotografía
La fecha con la que se oficializó la invención de la fotografía fue 1839, sin embargo, ya desde años antes se habían conseguido realizar las primeras fotografías. La primera de ellas, de 1826, es atribuida a Joseph Niépce, que a la postre sería reconocido como el inventor de la fotografía.
Joseph Niépce era un oficial retirado del ejército francés que disfrutaba de su vida en el pueblecito de Le Gras. Se dice que tomó las primeras imágenes en 1816 y él mismo afirmó en 1824 haber descubierto cómo hacer imágenes con éxito, tal y como se refleja en la correspondencia enviada a uno de sus amigos. Sin embargo, la primera de sus imágenes que se hace pública es de 1826, y está tomada desde una ventana de su casa en la que aparecía reflejada una panorámica de su pueblo. Para lograr esta famosa instantánea,‘Vista desde la ventana en Le Gras’, Niépce tuvo que exponer su caja oscura a 8 horas de luz.
En 1827 intentó publicar su inventó en la Royal Society de Londres, pero sus intentos fueron infructuosos. Finalmente, Niépce murió en 1833, sin poder ver cómo se oficializaba su invención, hecho que no ocurrió hasta 1839, año en que, vista la popularidad que empezaba a adquirir la fotografía, un grupo de diputados franceses propuso que el Estado francés adquiriese la patente de la fotografía y lo hiciese público.
El telégrafo
El telégrafo como tal, es un dispositivo de comunicaciones, por medio del cual, se pueden enviar mensajes a la distancia, usando originalmente un cable; la radiotelegrafía utiliza ondas de radio. Etimológicamente la palabra viene de "tele", que en griego significa lejos y de "graphein", que quiere decir escribir. De igual manera, además, se ha utilizado históricamente el telégrafo óptico, que en vez de cables u ondas de radio utilizó señales luminosas. Operadores emplazados en torres transmitían y retransmitían el mensaje hasta el receptor final; como un dato histórico, Napoleón se sirvió ampliamente de este sistema óptico en sus campañas.
Quien inventó el telégrafo eléctrico, fue Samuel Morse. Desde la época de estudiante, Morse se vio atraído, por los diversos inventos que se estaban efectuando, por aquellos años. Asimismo, se interesó con gran fuerza, por las Bellas Artes. De hecho, estudió pintura, en la ciudad de Londres. Para cuando volvió a su país natal, los Estados Unidos, se convirtió en uno de los retratistas más afamados de su época.
El fonografo
TOMAS ALVA EDISON, EN 1877
fue el primer aparato capaz de grabar y reproducir sonido. Desarrollado por Thomas Alva Edison en 1877, utiliza un sistema de grabación mecánica analógica en el cual las ondas sonoras son transformadas en vibraciones mecánicas mediante un transductor acústico-mecánico. Estas vibraciones mueven un estilete que labra un surco helicoidal sobre un cilindro de fonógrafo. Para reproducir el sonido se invierte el proceso.
Al principio se utilizaron cilindros de cartón recubiertos de estaño, más tarde de cartón parafinado y, finalmente, de cera sólida. El cilindro de cera, de mayor calidad y durabilidad, se comercializó desde 1889, un año después de que apareciera el gramófono.
El 2 de diciembre de 1889 un representante de la casa Edison, Theo Wangeman, grabó una interpretación del celebérrimo compositor Johannes Brahms. Se trataba de un segmento de las Danzas Húngaras en una versión para piano solo. Esta grabación aún se conserva, pero su calidad es pésima.
El cinematógrafo
El cinematógrafo es la culminación de una serie de desarrollos técnicos y científicos interesados en el registro y estudio, sobre la película fotográfica instantánea. El cinematógrafo, como los hermanos Louis y Augusto Lumière llamaron a su invento, permite la proyección en una pantalla ante un público numeroso de escenas animadas, con la vida y movimientos de la realidad. El cinematógrafo se patenta en febrero de 1895 y se presenta públicamente el 28 de diciembre de 1895 en el Gran Café de París, fecha oficial de su nacimiento.
Por otra parte Thomas A. Edison, William Kennedy y Laurie Dickson concluye entre 1887 y 1889 el Kinetoscopio, que era un proyector pero sólo podía ser visto por una persona. Se patenta en 1891 y se comercializa a partir de 1894. Posteriormente, para competir con el invento de los Lumière, Edison comercializa y exhibe sus materiales empleando el vitascopio que a diferencia del kinetoscopio se podía exhibir a varias personas.
Barco de vapor
Se tiene constancia de que la idea de crear un barco de vapor ya rondaba por las mentes de varios inventores allá por el siglo XVI. Sin embargo, esta idea inicial no llegó a materializarse hasta varios siglos más tarde. ¿Te gustaría saber quién inventó el barco de vapor?
El inventor del barco de vapor fue John Fitch, nacido en Connecticut el 21 de enero de 1743. Este relojero de profesión era consciente de que el vapor podía hacer mover engranajes y ruedas, y fue así como construyó un primer prototipo del barco de vaporen 1787. El aparato, de 14 metros de eslora, contaba con una serie de remos unidos entre sí. La prueba del invento se realizó con un gran éxito y ante varios sorprendidos testigos en el río Delaware. Ya en 1790 construyó una versión mejorada, a la que colocó una rueda de palas en el centro del barco, y era capaz de transportar pasajeros y mercancía. De hecho, sus barcos de vapor fueron empleados en una línea regular entre Filadelfia y Burlington; aunque las numerosas averías que sufrían los aparatos, provocaron que su negocio se fuese a pique.
Valiéndose de la idea de John Fitch, fue el ingeniero Robert Fulton quien logró explotar comercialmente el uso de los barcos a vapor. Tras ser contratado por el empresario de navegación Robert. R. Livingston, Fulton construyó el ‘Clermont’ en 1807 -considerado como el primer barco de vapor que tuvo éxito comercial en aguas estadounidenses-. La nave realizó un viaje de 177 kilómetros por el río Hudson, desde Nueva York a Albany en 32 horas, toda una proeza en los tiempos que corrían
La locomotora
La locomotora es la antecesora del tren que conocemos en la actualidad. Funcionaba mediante la combustión de un elemento en una caldera, que generaba vapor, y ésta a su vez creaba suficiente presión para mover pistones que impulsaban las ruedas. ¿Te gustaría saber quién inventó la locomotora?
La primera locomotora fue construida el 24 de febrero de 1804 por Richard Trevithick, un ingeniero en minas inglés. Consiguió superar la velocidad de un caballo, 8 km/h, arrastrando cinco vagones con 70 hombres que portaban 10 toneladas de acero. El recorrido se llevó a cabo por una vía de 15 kilómetros en el sur de Gales.
No obstante, Trevithick no fue el único dedicado a crear y mejorar locomotoras. De hecho, fue el inspector de minas John Blenkinsop quien diseñó las primeras locomotoras de vapor que funcionaron regularmente.
Otro de los grandes precursores de la locomotora fue George Stephenson, quien, en 1825, inauguró el ferrocarril Stockton-Darlington, el primero en prestar servicio público de transporte de cargas con locomotoras a vapor. Asimismo, se le considera el constructor de la primera línea con servicio regular de pasajeros con tracción a vapor –desde Canterbury a Wishtable, en el sur de Gran Bretaña-, y de la primera línea calificada como ‘moderna’, entre Manchester y Liverpool -inaugurada en 1830.
05/03/2012
INGLATERRA
Los descubrimientos de nuevas tierras llevo a cabo el comercio de alimentos, de especies y esclavos mientras en europa ocurria la revolucion burguesa mientras formaron su poder politico y escogieron un nuevo rey los otros paises comercializaron grano, lana, alimentos, esclavos, etc
por esto inglaterra perdio muchas ganancias y acosta de estos ganaron los demas
01/03/2013
REVOLUCION INDUSTRIAL
Después de siglos de estancamiento en Europa, el crecimiento económico
volvió a encontrar perspectivas muy favorables. La Revolución
Industrial iniciada en Inglaterra a mediados del siglo XVIII, al cambiar
las condiciones de producción, indujo un enriquecimiento espectacular
que se fue generalizando con el correr de los años.
Un buen índice de este crecimiento fue su producción de hierro: 60.000 ton. en 1780; 300.000 ton. en 1800 y 700.000 ton. en 1830.
Es el mayor cambio que ha conocido la producción de bienes desde 1800 en Inglaterra. La aparición de las máquinas, instrumentos hábiles que utilizan energía natural en vez de humana, constituye la línea divisoria entre dos formas de producción. La producción maquinista creó las condiciones para la producción y el consumo en masa, característicos de época actual, hizo surgir las fábricas y dio origen al proletariado.
La revolución industrial es el cambio en la producción
y consumo de bienes por la utilización de instrumentos hábiles,
cuyo movimiento exige la aplicación de la energía de la
naturaleza. Hasta finales del siglo XVIII el hombre sólo había
utilizado herramientas, instrumentos inertes cuya eficacia depende
por completo de la fuerza y la habilidad del sujeto que los maneja. El
motor aparece cuando se consigue transformar la energía de la naturaleza
en movimiento. La unión de un instrumento hábil y un motor
señala la aparición de la máquina, el agente
que ha causado el mayor cambio en las condiciones de vida de la humanidad.
La aplicación de la máquina de vapor a los transportes, tanto terrestres como marítimos, tuvo una inmediata repercusión no sólo en procesos de comercialización, sino también en la calidad de la vida, al permitir el desplazamiento rápido y cómodo de personas a gran distancia.
La construcción de los ferrocarriles fue la gran empresa del siglo XIX.
A comienzos del siglo XVIII las telas que se fabricaban en Europa tenían
como materia prima la seda (un artículo de lujo, debido a su precio),
la lana o el lino. Ninguna de ellas podía competir con los tejidos
de algodón procedentes de la India y conocidos por ello como indianas
o muselinas. Para entonces, la producción de tejidos de
algodón en Inglaterra era insignificante y su importación
desde la India constituía una importante partida de su balanza
mercantil. Para competir con la producción oriental se necesitaba
un hilo fino y fuerte que los hiladores británicos no producían.
La primera innovación en la hilandería se produjo al margen de estas preocupaciones: Hargreaves, un hilador, construyó el primer instrumento hábil, la spinning-jenny (1763), que reproducía mecánicamente los movimientos del hilador cuando utiliza una rueca y al mismo tiempo podía trabajar con varios husos. El hilo fino pero frágil que con ella se obtenía limitó su aplicación a la trama de tejidos cuya urdimbre seguía siendo el lino. Continuó por tanto la fabricación de tejidos de lino y la productividad recibió nuevo impulso debido a las limitadas exigencias de la jenny en espacio y energía.
Pocos años después surgía la primera máquina, con la aparición de la estructura de agua de Arkwright (1870), que recibe su nombre porque necesitaba la energía de una rueda hidráulica para ponerse en movimiento.
Para entonces, Samuel Crompton había construido una máquina
nueva, inspirada en las anteriores, conocida como la mula, y que
producía un hilo a la vez fino y resistente. El grueso de un hilo
se mide por el número de madejas de 768,1 metros (840 yardas) que
se puede obtener con 453 gramos de algodón (una libra). Un buen
hilandero podía fabricar 20 madejas y la mula comenzó duplicando
esta cifra para pasar a 80 y poco después a 350, más de
268 km. El número de husos, que no pasaba de 150 en la primera
versión, alcanzó los dos mil al cabo de unos años
y todo ello se conseguía con el solo trabajo de un oficial y dos
ayudantes. La exportación de tejidos británica se multiplicó
por cien en los cincuenta años que siguieron a 1780.
A partir de la renovación de la hilandería se puso en marcha un proceso que condujo a la mecanización de todas las etapas de la producción de tejidos, desde la desmontadora de algodón, fabricada en América por Eli Whitney, hasta las máquinas que en Inglaterra limpiaban de cualquier impureza el algodón en rama (trabajo especialmente penoso por el polvo que levantaba), el cardado y la elaboración mecánica de los husos para la fabricación de hilo. Una vez fabricado éste, los telares mecánicos, desarrollados en Francia por Jacquard, sustituían ventajosamente a los manuales tanto por la rapidez como por la calidad.
El blanqueado de la tela, que llevaba varias semanas, se redujo
a un par de días cuando al cambiar el siglo se descubrió
un procedimiento químico a base de clorina. El estampado,
que concluye el proceso, se hacía utilizando tacos de madera, que
se aplicaban manualmente, hasta que en 1785 se encontró un rodillo
que multiplicó la producción.
La demanda de energía que las máquinas textiles requieren fue satisfecha inicialmente recurriendo al método tradicional de las ruedas hidráulicas y las primeras fábricas se establecieron en las orillas de los ríos, tomando el nombre de molinos. La irregularidad de la corriente aconsejaba buscar una fuente independiente de energía. Las experiencias para conseguir un motor capaz de elevar el agua, mediante el vacío producido por la condensación del vapor, habían llegado, a mediados del siglo XVII, a una primera formulación, desarrollada por Savery en una máquina eficaz, aunque de escasa potencia y limitada aplicación.
Newcomen combinó la presión de vapor con la atmosférica para producir una máquina mucho más eficaz, aunque muy costosa por la cantidad de combustible que requería el calentar y enfriar sucesivamente el cilindro en el que se iniciaba el movimiento. En la universidad de Glasgow enseñaba Black, quien había descubierto la existencia del calor latente de vaporización, principio que venía a explicar la gran cantidad de agua que se necesitaba para conseguir la condensación del vapor.
Pero el doctor Watt fue quien dirigió sus trabajos para independizar las dos etapas del proceso (vaporización y condensación) de modo que no hubiera pérdida de energía. La construcción de un condensador independiente, que permanecía constantemente frío, en tanto el cilindro estaba siempre caliente, puso fin al despilfarro de carbón. La utilización de un cilindro de doble efecto permitió prescindir de la presión atmosférica en tanto la aplicación de altas presiones, sin las cuales no había posibilidad de aplicar el motor a un vehículo, se encuentra en el origen de la locomoción mecánica.
De entrada, la máquina de vapor vino a resolver el problema planteado por el drenaje de las minas y, junto con la lámpara de seguridad de Davy (1815), permitió abrir pozos cada vez más profundos y explotar aquellos que habían sido abandonados por las dificultades y riesgos que implicaba la explotación.
En cuanto al hierro, su demanda estaba limitada por la dificultad de transformar el mineral. éste se presentaba combinado con oxígeno cuya eliminación se realizaba mediante combustión en altos hornos. La masa fluida que se obtenía en la parte inferior estaba llena de impurezas que eran eliminadas mediante el afinado, que le quitaba el carbono sobrante, y el forjado, en el que los golpes de un martillo hidráulico permitían homogeneizar su estructura.
La primera línea de mejora consistió en la sustitución
del carbón por el coque, que se obtiene mediante la combustión
incompleta del carbón para separar el sulfuro y el alquitrán.
La utilización de coque en la producción de hierro se realizó
con éxito a comienzos del siglo XVIII por Abraham Darby, pero sólo
se generalizó en la segunda mitad del siglo.
Una nueva técnica para mejorar la calidad del lingote fue el pudelado, en el que la fusión se realizaba manteniendo separado el carbón del mineral. El acero es el hierro sin otra impureza que uno por ciento de carbono; hasta entonces se había conseguido en pequeñas cantidades utilizando como materia prima un mineral de excepcional pureza. La fundición del hierro en un crisol y a más altas temperaturas permitió la producción masiva de acero y con ella la satisfacción de toda clase de demandas procedentes de la propia industria.
El ejemplo de Inglaterra fue seguido por los países europeos cuya producción agrícola se duplicó entre 1840 y 1914. Durante la misma época, en los extensos territorios de los Estados Unidos, Canadá, Australia y Argentina se generalizó el cultivo de cereales o la crianza de ganado, convirtiéndose estos países en los abastecedores de Europa y del mundo entero. En los países tropicales se intensificaron las plantaciones de caña de azúcar, café y otros productos alimenticios, de algodón y de otras materias primas que abastecieron las industrias europeas.
Los europeos casi se triplicaron en el transcurso del s. XIX, siendo su crecimiento más notorio en los países industrializados. Este aumento demográfico estuvo estrechamente unido al despegue industrial, pues al elevarse la población se contó con abundante mano de obra y un amplio mercado de compra que garantizaron las ganancias indispensables para nuevas inversiones. El mejoramiento tecnológico de la actividad agrícola liberó mano de obra y se produjo el éxodo rural hacia los centros industriales. Las antiguas ciudades fueron adquiriendo una nueva fisonomía, pues la aparición de las fábricas y la aglomeración demográfica impusieron cambios urbanísticos por las urgentes exigencias de distribución de agua, servicios de alcantarillado, transportes, parques y lugares de esparcimiento.
Como vimos, las industrias textiles y siderúrgicas fueron las
primeras en desarrollarse. Los ingleses contaban con abundante algodón
proveniente de la India a bajo precio, por lo que crearon grandes
manufacturas textiles que terminaron por desplazar al lino
y a la lana en la confección del atuendo entre los europeos.
Para ello, desde mediados del s. XVIII, contaron con la progresiva aparición
de nuevos inventos que facilitaron una rápida y abundante producción.
Se comenzó con el descubrimiento de la lanzadera volante, siguieron los diversos tornos de hilar que permitieron a un obrero trabajar varios husos a la vez, continuaron con el telar mecánico y se combinaron de tal forma estos diversos inventos que la cantidad de productos fabricados superó ampliamente la demanda tradicional. Esta situación convirtió a Inglaterra en un país exportador y en el verdadero taller del mundo en la primera mitad del s. XIX.
El invento y la aplicación de la máquina a vapor abrió enormes posibilidades al desarrollo tecnológico que no dejó de progresar durante todo el s. XIX.. A fines del siglo, el alemán Daimler inventó el motor de combustión interna; entre 1900 y 1914, el automóvil y el avión se perfeccionaron gracias al motor Diesel. Al mismo tiempo, la electricidad empezó a utilizarse con fines industriales. Los estudios científicos, estimulados por los gobiernos en las universidades y financiados por las empresas, lograron obtener algunas materias con procedimientos químicos realizados en los laboratorios. Estos nuevos productos, como el caucho y el salitre sintético, abrieron un campo ilimitado al desarrollo científico y tecnológico.
La aplicación de la fuerza del vapor a la navegación que
iniciara Fulton en 1807 y la generalización de la hélice
desde 1885 aumentaron las posibilidades de carga y de velocidad en el
tráfico marítimo. Los meses que se tardaban para viajar
entre dos puntos se redujeron a semanas. El ferrocarril, de invención
más tardía, trajo similares consecuencias y se erigió
en el símbolo del progreso. Puso en contacto las zonas rurales
interiores con las ciudades costeras y permitió unir las regiones
más distantes de los extensos estados que surgieron en la segunda
mitad del s. XIX. Los ferrocarriles que unieron Moscú con Vladivostock
en el imperio ruso, y el transoceánico que unió Nueva York
con San Francisco, dieron vida a inmensos y productivos territorios continentales.
La información se vio también favorecida por nuevos sistemas: el telégrafo eléctrico, iniciado en 1844 y el teléfono en 1876, se unieron al sistema de franqueo postal introducido desde 1840. Todos estos adelantos contribuyeron al acortamiento de las distancias y al mejor aprovechamiento del tiempo, acercaron a los hombres y cambiaron las relaciones económicas entre los pueblos y las empresas.
El campesinado, arrojado del campo por la creciente mecanización de las actividades agrícolas, emigró a las ciudades y, junto al artesano empobrecido por el nuevo sistema fabril, dio origen a la nueva clase social: el proletariado obrero.
El estado burgués, imbuido de la ideología liberal, consideraba que toda intervención para solucionar los problemas surgidos entre el capital y el trabajo era inútil, perjudicial e injusta, porque en toda actividad debían respetarse las leyes naturales y no limitar la libertad de los individuos. Aunque en Inglaterra, en 1802, se prohibieron los horarios que excedieran las 12 horas, y en 1819 el trabajo de niños menores de 10 años, solamente a mediados del siglo los gobiernos publicaron las primeras leyes sociales favorables a los obreros. Estas disposiciones fueron resultado de la presión de algunos intelectuales cuyos escritos despertaron un sentimiento humanitario, y de los movimientos organizados de los trabajadores. Las primeras fueron las diversas corrientes del "socialismo utópico". Entre sus exponentes se destacaron : Saint-Simon, Fourier, Proudhon, Owen.
En 1864, se organizó la "Primera Internacional Obrera" para impulsar la lucha revolucionaria en todos los países. Esta asociación no pudo mantener su unidad por la escisión que se produjo en 1872 debido a la corriente anarquista que dirigía el ruso Bakunin. El anarquismo deseaba suprimir el estado burgués liberal y capitalista; pero se oponía también a la instalación de un estado socialista. Propiciaba la máxima libertad de acción, por lo cual propugnaba la abstención política y la huelga para combatir al capitalismo. La Segunda Internacional, creada en 1889, no pudo superar el nacionalismo de los partidos socialistas que la integraban e hizo crisis al estallar la guerra de 1914.
En el plano práctico, el mismo Federico Ozanam organizó en 1833 "Las Conferencias de San Vicente de Paul" para socorrer a los pobres y a los enfermos. En 1840 surgió la "Sociedad de San Francisco Javier" que creó escuelas para los obreros y una oficina de colocación para los cesantes. Don Bosco, entre 1841 y 1854, echó las bases de los oratorios y de las escuelas profesionales y, pocos años más tarde, el beato Luis Orione creó la heroica fundación de Cottolengo.
Monseñor Emmanuel von Ketteler, obispo de Maguncia, dio un paso adelante con sus sermones en la catedral durante el año 1848, y con la publicación en 1864 sobre "La cuestión social y el cristianismo". En ambas ocasiones planteó la acción social como una exigencia de justicia y no solamente como caridad asistencial.
No todos los sectores católicos coincidieron con estos planteamientos, se realizaron numerosos estudios sobre el tema y se suscitaron acaloradas polémicas. Sin embargo, unos 40 años después, las corrientes del catolicismo social representadas por Ketteler fueron confirmadas oficialmente en 1891 por el Papa León XIII en su encíclica Rerum Novarum. Este documento pontificio ratificó: el derecho a la propiedad privada y la función social de ella, la obligación aunque limitada que le incumbe al Estado de promover la prosperidad pública y privada, los deberes de los obreros para con sus patrones y sus derechos a un salario suficiente para vivir con dignidad. Consagró así el aspecto humano y personalista del trabajo y la condenación de la lucha de clases, aunque invitó a los obreros a organizarse en asociaciones para defender sus derechos e intereses.
"Una vez despertado el afán de novedades, que hace tanto
tiempo agita a los pueblos, necesariamente había de suceder que
el deseo de hacer cambios en el orden político se extendiese al
económico, que tiene con aquel tanto parentesco. Efectivamente,
los aumentos recientes de la industria y los nuevos caminos porque van
las artes, al camino obrado en las relaciones mutuas de patrones y trabajadores,
el haberse acumulado las riquezas en unos pocos y empobrecido la multitud,
y en los obreros la más clara sensación de lo que su propio
valer y poder han alcanzado, y la unión más estrecha con
que unos a otros se han juntado, y , finalmente, la corrupción
de las costumbres, han hecho estallar la guerra.
... Por esto, proponiéndonos como fin la defensa de la iglesia y el bien común... creemos deber escribir algo del estado y condición de los obreros...
Pero ella (la solución que demanda la verdad y la justicia) es difícil de resolver y la empresa no carece de peligro. Porque difícil es dar la medida justa de los derechos y deberes en que deben ubicarse ricos y proletarios, los que aportan el capital y los que ponen el trabajo. Y peligrosa es una contienda que por hombres turbulentos y maliciosos frecuentemente se tuerce para pervertir el juicio de la verdad y mover a sediciones la multitud. Como quiera que sea, vemos claramente, y en esto convienen todos, que es preciso dar pronto y oportuno auxilio a los hombres de las clases modestas, pues que sin merecerlo se hallan la mayor parte de ellos en una condición desgraciada y calamitosa.
Pues, destruidos en el pasado siglo los antiguos gremios de artesanos y no habiéndoseles dado en su lugar defensa alguna por haberse apartado las instituciones y leyes públicas de la Religión de nuestros padres, poco a poco los obreros se encontraron entregados, solos e indefensos por la condición de los tiempos, a la inhumanidad de sus amos y a la desenfrenada codicia de sus competidores, hizo aumentar el mal la voraz usura, la cual, aunque más de una vez condenada por sentencia de la iglesia, sigue siempre, bajo diversas formas, la misma en su ser, ejercida por hombres avaros y codiciosos. Júntase a esto que los contratos de las obras y el comercio de todas las cosas están casi todos en manos de pocos, de tal suerte que unos cuantos opulentos y riquísimos hombres han puesto sobre los hombros de la multitud innumerables de proletarios un yugo que difiere poco del de los esclavos".
Un buen índice de este crecimiento fue su producción de hierro: 60.000 ton. en 1780; 300.000 ton. en 1800 y 700.000 ton. en 1830.
Es el mayor cambio que ha conocido la producción de bienes desde 1800 en Inglaterra. La aparición de las máquinas, instrumentos hábiles que utilizan energía natural en vez de humana, constituye la línea divisoria entre dos formas de producción. La producción maquinista creó las condiciones para la producción y el consumo en masa, característicos de época actual, hizo surgir las fábricas y dio origen al proletariado.
| Locomotora a vapor 1829. |
La aplicación de la máquina de vapor a los transportes, tanto terrestres como marítimos, tuvo una inmediata repercusión no sólo en procesos de comercialización, sino también en la calidad de la vida, al permitir el desplazamiento rápido y cómodo de personas a gran distancia.
La construcción de los ferrocarriles fue la gran empresa del siglo XIX.
La tecnología
| Máquina de Arkwright 1870 (ampliar imagen) |
La primera innovación en la hilandería se produjo al margen de estas preocupaciones: Hargreaves, un hilador, construyó el primer instrumento hábil, la spinning-jenny (1763), que reproducía mecánicamente los movimientos del hilador cuando utiliza una rueca y al mismo tiempo podía trabajar con varios husos. El hilo fino pero frágil que con ella se obtenía limitó su aplicación a la trama de tejidos cuya urdimbre seguía siendo el lino. Continuó por tanto la fabricación de tejidos de lino y la productividad recibió nuevo impulso debido a las limitadas exigencias de la jenny en espacio y energía.
Pocos años después surgía la primera máquina, con la aparición de la estructura de agua de Arkwright (1870), que recibe su nombre porque necesitaba la energía de una rueda hidráulica para ponerse en movimiento.
| Telar de Crompton 1780 (ampliar imagen) |
A partir de la renovación de la hilandería se puso en marcha un proceso que condujo a la mecanización de todas las etapas de la producción de tejidos, desde la desmontadora de algodón, fabricada en América por Eli Whitney, hasta las máquinas que en Inglaterra limpiaban de cualquier impureza el algodón en rama (trabajo especialmente penoso por el polvo que levantaba), el cardado y la elaboración mecánica de los husos para la fabricación de hilo. Una vez fabricado éste, los telares mecánicos, desarrollados en Francia por Jacquard, sustituían ventajosamente a los manuales tanto por la rapidez como por la calidad.
| Hilado manual. |
La demanda de energía que las máquinas textiles requieren fue satisfecha inicialmente recurriendo al método tradicional de las ruedas hidráulicas y las primeras fábricas se establecieron en las orillas de los ríos, tomando el nombre de molinos. La irregularidad de la corriente aconsejaba buscar una fuente independiente de energía. Las experiencias para conseguir un motor capaz de elevar el agua, mediante el vacío producido por la condensación del vapor, habían llegado, a mediados del siglo XVII, a una primera formulación, desarrollada por Savery en una máquina eficaz, aunque de escasa potencia y limitada aplicación.
Newcomen combinó la presión de vapor con la atmosférica para producir una máquina mucho más eficaz, aunque muy costosa por la cantidad de combustible que requería el calentar y enfriar sucesivamente el cilindro en el que se iniciaba el movimiento. En la universidad de Glasgow enseñaba Black, quien había descubierto la existencia del calor latente de vaporización, principio que venía a explicar la gran cantidad de agua que se necesitaba para conseguir la condensación del vapor.
Pero el doctor Watt fue quien dirigió sus trabajos para independizar las dos etapas del proceso (vaporización y condensación) de modo que no hubiera pérdida de energía. La construcción de un condensador independiente, que permanecía constantemente frío, en tanto el cilindro estaba siempre caliente, puso fin al despilfarro de carbón. La utilización de un cilindro de doble efecto permitió prescindir de la presión atmosférica en tanto la aplicación de altas presiones, sin las cuales no había posibilidad de aplicar el motor a un vehículo, se encuentra en el origen de la locomoción mecánica.
De entrada, la máquina de vapor vino a resolver el problema planteado por el drenaje de las minas y, junto con la lámpara de seguridad de Davy (1815), permitió abrir pozos cada vez más profundos y explotar aquellos que habían sido abandonados por las dificultades y riesgos que implicaba la explotación.
En cuanto al hierro, su demanda estaba limitada por la dificultad de transformar el mineral. éste se presentaba combinado con oxígeno cuya eliminación se realizaba mediante combustión en altos hornos. La masa fluida que se obtenía en la parte inferior estaba llena de impurezas que eran eliminadas mediante el afinado, que le quitaba el carbono sobrante, y el forjado, en el que los golpes de un martillo hidráulico permitían homogeneizar su estructura.
| Fabrica de hilados. |
Una nueva técnica para mejorar la calidad del lingote fue el pudelado, en el que la fusión se realizaba manteniendo separado el carbón del mineral. El acero es el hierro sin otra impureza que uno por ciento de carbono; hasta entonces se había conseguido en pequeñas cantidades utilizando como materia prima un mineral de excepcional pureza. La fundición del hierro en un crisol y a más altas temperaturas permitió la producción masiva de acero y con ella la satisfacción de toda clase de demandas procedentes de la propia industria.
Los cambios en la agricultura
El parlamento inglés, durante el transcurso del siglo XVIII, permitió cercar las fincas en el campo abierto. El gasto que demandaba esta operación favoreció a los hacendados más ricos y permitió la aplicación de nuevas técnicas para incrementar la productividad agrícola. Se empezó la rotación de cultivos suprimiendo el sistema anterior de barbecho, se mejoraron las especies ganaderas gracias al cruce de ejemplares seleccionados, se generalizó el cultivo de nuevas especies, se mecanizaron las labores del campo, se aumentaron las superficies cultivables desecando pantanos, y se logró un rendimiento mayor con la utilización de abonos.El ejemplo de Inglaterra fue seguido por los países europeos cuya producción agrícola se duplicó entre 1840 y 1914. Durante la misma época, en los extensos territorios de los Estados Unidos, Canadá, Australia y Argentina se generalizó el cultivo de cereales o la crianza de ganado, convirtiéndose estos países en los abastecedores de Europa y del mundo entero. En los países tropicales se intensificaron las plantaciones de caña de azúcar, café y otros productos alimenticios, de algodón y de otras materias primas que abastecieron las industrias europeas.
El crecimiento demográfico y su interrelación con el desarrollo urbano
La mejor alimentación, resultante de la diversificación y de los mejores rendimientos de la agricultura, permitió disminuir la mortalidad infantil y alargar la vida de los europeos. A ello también contribuyeron los progresos de la medicina, especialmente el descubrimiento y la aplicación de la Vacuna para atajar las epidemias periódicas que diezmaban la población.Los europeos casi se triplicaron en el transcurso del s. XIX, siendo su crecimiento más notorio en los países industrializados. Este aumento demográfico estuvo estrechamente unido al despegue industrial, pues al elevarse la población se contó con abundante mano de obra y un amplio mercado de compra que garantizaron las ganancias indispensables para nuevas inversiones. El mejoramiento tecnológico de la actividad agrícola liberó mano de obra y se produjo el éxodo rural hacia los centros industriales. Las antiguas ciudades fueron adquiriendo una nueva fisonomía, pues la aparición de las fábricas y la aglomeración demográfica impusieron cambios urbanísticos por las urgentes exigencias de distribución de agua, servicios de alcantarillado, transportes, parques y lugares de esparcimiento.
La organización del trabajo y los problemas sociales
Las transformaciones económicas que originó la Revolución Industrial alteraron las estructuras sociales vigentes desde la Edad Media. En las zonas rurales, el campesino se desvinculó del señorío feudal y se convirtió en un jornalero cuyo trabajo se retribuyó con un salario. En las ciudades, el artesano que trabajaba su propio taller se trasladó a las fábricas en calidad de obrero asalariado y pasó a depender del propietario de las máquinas. Esta nueva situación constituyó el germen de las alteraciones campesinas y de las revoluciones obreras que acontecieron durante la segunda mitad del s. XIX en Europa.Segunda revolución industrial
Entre los años 1880 y 1914, el desarrollo industrial se extendió a nuevos países y adquirió un ritmo acelerado. Este fue de tal magnitud que muchos historiadores han denominado este período como el de "la segunda revolución industrial".El progreso científico y la aplicación tecnológica
| Fábrica alemana. |
Se comenzó con el descubrimiento de la lanzadera volante, siguieron los diversos tornos de hilar que permitieron a un obrero trabajar varios husos a la vez, continuaron con el telar mecánico y se combinaron de tal forma estos diversos inventos que la cantidad de productos fabricados superó ampliamente la demanda tradicional. Esta situación convirtió a Inglaterra en un país exportador y en el verdadero taller del mundo en la primera mitad del s. XIX.
El invento y la aplicación de la máquina a vapor abrió enormes posibilidades al desarrollo tecnológico que no dejó de progresar durante todo el s. XIX.. A fines del siglo, el alemán Daimler inventó el motor de combustión interna; entre 1900 y 1914, el automóvil y el avión se perfeccionaron gracias al motor Diesel. Al mismo tiempo, la electricidad empezó a utilizarse con fines industriales. Los estudios científicos, estimulados por los gobiernos en las universidades y financiados por las empresas, lograron obtener algunas materias con procedimientos químicos realizados en los laboratorios. Estos nuevos productos, como el caucho y el salitre sintético, abrieron un campo ilimitado al desarrollo científico y tecnológico.
El avance de los medios de comunicación
Uno de los acontecimientos más destacados durante la segunda mitad del s. XIX, fue la población y colonización de nuevas tierras. Trece millones de europeos se desplazaron a los Estados Unidos, otros se dirigieron a Australia y al algunos países de Sudamérica. California y Australia ejercieron especial atractivo sobre los buscadores de oro. Este sorprendente movimiento migratorio se pudo realizar porque los transportes se abarataron y facilitaron a los campesinos, que no encontraban trabajo en las ciudades europeas, el traslado a tierras donde existían mejores expectativas laborales. En 1869, se abrió el Canal de Suez que acercó Europa al Lejano Oriente; más tarde, se construyó el ferrocarril en el Istmo de Panamá y, finalmente, se construyó en 1914 el canal que une el Atlántico con el Pacífico.| Canal de Panamá 1914. |
La información se vio también favorecida por nuevos sistemas: el telégrafo eléctrico, iniciado en 1844 y el teléfono en 1876, se unieron al sistema de franqueo postal introducido desde 1840. Todos estos adelantos contribuyeron al acortamiento de las distancias y al mejor aprovechamiento del tiempo, acercaron a los hombres y cambiaron las relaciones económicas entre los pueblos y las empresas.
El apogeo del capitalismo
El nuevo sistema industrial exigió un cambio en el mundo de las finanzas. Las antiguas sociedades integradas con capitales familiares fueron cediendo ante la aparición de las grandes sociedades anónimas, indispensables para costear los gastos que demandaban la fabricación de las máquinas y la construcción de los ferrocarriles. Gracias a esta concentración del capital, se formaron los grandes bancos internacionales y el crédito permitió emprender obras cada vez más costosas y más rentables. Así se fue afirmando progresivamente a lo largo del s. XIX un sistema económico en el que la dirección de las empresas pertenecía exclusivamente a los poseedores del K: el capitalismo. A ello colaboraron diversos factores: la libertad de enriquecimiento que benefició a quienes poseían la capacidad empresarial, la economía de mercado basada en el libre juego de la oferta y la demanda en la fijación de precios y salarios, así como la formación de las nuevas sociedades anónimas capaces de concentrar el capital indispensable para financiar los elevados costos del maquinismoLas trasformaciones sociales
La revolución industrial tuvo hondas repercusiones en la sociedad. La burguesía desplazó definitivamente a la nobleza como clase rectora en los países occidentales. Los Lores ingleses, sin abandonar su carácter y conservando algunos de sus privilegios, se mezclaron con los burgueses y compartieron con éstos las ventajas del auge económico. En Francia y los Países Bajos la nobleza desapareció como grupo privilegiado. En Alemania, los nobles tuvieron que conformarse con hacer carrera en el ejército y en la diplomacia. Solamente en Rusia, escasamente industrializada, mantuvieron sus privilegios hasta el s. XX. En cambio, la burguesía —integrada por los empresarios industriales y los banqueros (alta burguesía), por profesionales como médicos, ingenieros o abogados, y por los comerciantes y pequeños empresarios (mediana y pequeña burguesía)— impuso su concepción de la vida, sus costumbres y valores. Estos giraron en torno a la riqueza y exaltaron las virtudes del ahorro metódico, de la constancia en el trabajo y del respeto del orden establecido.El campesinado, arrojado del campo por la creciente mecanización de las actividades agrícolas, emigró a las ciudades y, junto al artesano empobrecido por el nuevo sistema fabril, dio origen a la nueva clase social: el proletariado obrero.
El proletariado y la cuestión social
La concentración fabril agrupó a los trabajadores, les hizo sentirse solidarios de sus problemas y tomar conciencia de los mismos para buscarles solución. El proletariado se encontró sometido a duras condiciones que empezaron a conocerse gracias a los informes de médicos y sociólogos a partir de 1830. El trabajo se realizaba en jornadas superiores a las 15 horas diarias en fábricas inhóspitas. Algunos empresarios preferían, por razones de economía, contratar a mujeres y niños. El salario se regía por la ley de la oferta y la demanda, era bajo e inseguro. Tampoco existían leyes de previsión social ni sobre accidentes del trabajo. En ciertos casos, las condiciones de las viviendas obreras eran insalubres y favorecían las enfermedades.El estado burgués, imbuido de la ideología liberal, consideraba que toda intervención para solucionar los problemas surgidos entre el capital y el trabajo era inútil, perjudicial e injusta, porque en toda actividad debían respetarse las leyes naturales y no limitar la libertad de los individuos. Aunque en Inglaterra, en 1802, se prohibieron los horarios que excedieran las 12 horas, y en 1819 el trabajo de niños menores de 10 años, solamente a mediados del siglo los gobiernos publicaron las primeras leyes sociales favorables a los obreros. Estas disposiciones fueron resultado de la presión de algunos intelectuales cuyos escritos despertaron un sentimiento humanitario, y de los movimientos organizados de los trabajadores. Las primeras fueron las diversas corrientes del "socialismo utópico". Entre sus exponentes se destacaron : Saint-Simon, Fourier, Proudhon, Owen.
La ideología marxista
En cambio, el socialismo "científico", como lo denominó Karl Marx (1818-1883), se decidió abiertamente por la acción política. En 1848, este ideólogo alemán de origen israelita publicó, con la colaboración de Federico Engels, el Manifiesto del Partido Comunista. En él aparecen los principios de la ideología marxista y los fundamentos de su acción: materialismo histórico, lucha de clases, organización internacional de los obreros y opción deliberada por la revolución como instrumento para conquistar el poder e implantar el régimen comunista. En obras posteriores, Marx completó la exposición de su programa socio-político, pero el "Manifiesto", por su estilo apasionado y su vibrante espíritu revolucionario, es el escrito que mayor repercusión ha tenido entre los sectores obreros de la época.En 1864, se organizó la "Primera Internacional Obrera" para impulsar la lucha revolucionaria en todos los países. Esta asociación no pudo mantener su unidad por la escisión que se produjo en 1872 debido a la corriente anarquista que dirigía el ruso Bakunin. El anarquismo deseaba suprimir el estado burgués liberal y capitalista; pero se oponía también a la instalación de un estado socialista. Propiciaba la máxima libertad de acción, por lo cual propugnaba la abstención política y la huelga para combatir al capitalismo. La Segunda Internacional, creada en 1889, no pudo superar el nacionalismo de los partidos socialistas que la integraban e hizo crisis al estallar la guerra de 1914.
La respuesta de la Iglesia
La Iglesia, conforme al mandato de Cristo, siempre ha mantenido obras asistenciales para ayudar a los pobres y menesterosos. Desde su fundación ha contado con numerosas congregaciones destinadas a la ayuda caritativa del prójimo más necesitado. Por esta tendencia tradicional, en el seno del cristianismo, no faltaron desde comienzos del s. XIX las denuncias de algunos católicos contra las injusticias del sistema capitalista y la condena al escándalo de los salarios ínfimos y a la duración excesiva de las jornadas de trabajo. Entre 1835 y 1848 varios obispos franceses e italianos invocaron la intervención legislativa en defensa del bien común y en favor de los más débiles. Incluso en 1831, y posteriormente en 1848, algunos pensadores como Lacordaire y Ozanam trazaron un programa de legislación en defensa de los niños, de los enfermos y de los ancianos, propusieron la formación de comités mixtos para dirimir los pleitos entre el capital y el trabajo y, finalmente, exigieron el reconocimiento del derecho al trabajo.En el plano práctico, el mismo Federico Ozanam organizó en 1833 "Las Conferencias de San Vicente de Paul" para socorrer a los pobres y a los enfermos. En 1840 surgió la "Sociedad de San Francisco Javier" que creó escuelas para los obreros y una oficina de colocación para los cesantes. Don Bosco, entre 1841 y 1854, echó las bases de los oratorios y de las escuelas profesionales y, pocos años más tarde, el beato Luis Orione creó la heroica fundación de Cottolengo.
Monseñor Emmanuel von Ketteler, obispo de Maguncia, dio un paso adelante con sus sermones en la catedral durante el año 1848, y con la publicación en 1864 sobre "La cuestión social y el cristianismo". En ambas ocasiones planteó la acción social como una exigencia de justicia y no solamente como caridad asistencial.
No todos los sectores católicos coincidieron con estos planteamientos, se realizaron numerosos estudios sobre el tema y se suscitaron acaloradas polémicas. Sin embargo, unos 40 años después, las corrientes del catolicismo social representadas por Ketteler fueron confirmadas oficialmente en 1891 por el Papa León XIII en su encíclica Rerum Novarum. Este documento pontificio ratificó: el derecho a la propiedad privada y la función social de ella, la obligación aunque limitada que le incumbe al Estado de promover la prosperidad pública y privada, los deberes de los obreros para con sus patrones y sus derechos a un salario suficiente para vivir con dignidad. Consagró así el aspecto humano y personalista del trabajo y la condenación de la lucha de clases, aunque invitó a los obreros a organizarse en asociaciones para defender sus derechos e intereses.
Algunos Inventos, descubrimientos e innovaciones en el siglo XVIII
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1709 Cristófori (Italiano) Piano |
1777 Lavoisier (Francés) Explicación Combustión |
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1714 Fahrenheit (Alemán) Temómetro de Mercurio |
1778 Jouffroy (Francés) Bote de Vapor Experimental |
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1745 Von Kleist (Alemán) Botella de Leyden |
1780 Franklin (EE.UU.) Lentes Bifocales |
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1745 Musschenbroeck (Alemán) Botella de Leyden |
1783 Montgolfier (Francés) El Globo |
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1752 Franklin (EE.UU.) Pararrayos |
1785 Cartwright (Inglés) Telar Mecánico |
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1761 Harrison (Inglés) Cronómetro |
1785 Blanchard (Francés) Paracaídas |
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1769 Watt (Escocés) Máquina de Vapor |
1785 Ransome (Inglés) Arado de Hierro Fundido |
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1770 Cugnot (Francés) Carro de Vapor |
1792 Murduch (Escocés) Lámpara de Gas |
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1774 Priestley (Inglés) Oxígeno |
1796 Senefelder (Bohemio-Alemán) Litografía |
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1777 Miller (Inglés) Sierra Circular |
1797 Wittemor (EE.UU.) Máquina de Tarjeta |
Algunos Inventos, descubrimientos e Innovaciones en el siglo XIX
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1800 Volta (Italiano) Pila |
1868 Gramme (Belga) Dínamo |
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1802 Symington (Escocés) Bote Vapor |
1876 Otto (Alemán) Motor 4 ciclos |
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1824 Aspdin (Inglés) Cemento Portland |
1876 Bell (EE.UU.) Teléfono |
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1828 Henrry (EE.UU.) Electromagneto |
1879 Edison (EE.UU.) Lámpara Incandescente |
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1835 Talbot (Inglés) Fotografía |
1882 Wheeler (EE.UU.) Ventilador Eléctrico |
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1837 Davenport (US) Motor CD |
1885 Benz (Alemán) Automóvil |
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1837 Morse (EE.UU.) Telégrafo |
1885 Daimler (Alemán) Motocicleta |
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1845 Hoe (EE.UU.) Rotatíva |
1885 Stanley (EE.UU.) Transformador Eléctrico |
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1846 Howe (EE.UU.) Máquina de coser |
1887 Tesla (EE.UU.) Motor de Inducción |
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1847 Staite (Inglés) Lámpara de Arco |
1888 Eastman (EE.UU.) Cámara Kodak |
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1849 Bourding (Francés) Turbina Gas |
1889 Daimler (Alemán) Motor Gasolina |
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1849 Francis (EE.UU.) Turbina Hidráulica |
1892 Tesla (EE.UU.) Motor Corriente Alterna |
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1858 Siemens (Alemán) Horno para acería |
1892 Morrison (EE.UU.) Auto Eléctrico |
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1864 Marcus (EE.UU.) Automóvil Experimental |
1893 Tesla (EE.UU.) Radio |
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1866 Nobel (Suizo) Dinamita |
1895 Diesel (Alemán) Motor Diesel |
León XIII : Encíclica Rerum Novarum, 1891 (extracto):
| Su Santidad León XIII. |
... Por esto, proponiéndonos como fin la defensa de la iglesia y el bien común... creemos deber escribir algo del estado y condición de los obreros...
Pero ella (la solución que demanda la verdad y la justicia) es difícil de resolver y la empresa no carece de peligro. Porque difícil es dar la medida justa de los derechos y deberes en que deben ubicarse ricos y proletarios, los que aportan el capital y los que ponen el trabajo. Y peligrosa es una contienda que por hombres turbulentos y maliciosos frecuentemente se tuerce para pervertir el juicio de la verdad y mover a sediciones la multitud. Como quiera que sea, vemos claramente, y en esto convienen todos, que es preciso dar pronto y oportuno auxilio a los hombres de las clases modestas, pues que sin merecerlo se hallan la mayor parte de ellos en una condición desgraciada y calamitosa.
Pues, destruidos en el pasado siglo los antiguos gremios de artesanos y no habiéndoseles dado en su lugar defensa alguna por haberse apartado las instituciones y leyes públicas de la Religión de nuestros padres, poco a poco los obreros se encontraron entregados, solos e indefensos por la condición de los tiempos, a la inhumanidad de sus amos y a la desenfrenada codicia de sus competidores, hizo aumentar el mal la voraz usura, la cual, aunque más de una vez condenada por sentencia de la iglesia, sigue siempre, bajo diversas formas, la misma en su ser, ejercida por hombres avaros y codiciosos. Júntase a esto que los contratos de las obras y el comercio de todas las cosas están casi todos en manos de pocos, de tal suerte que unos cuantos opulentos y riquísimos hombres han puesto sobre los hombros de la multitud innumerables de proletarios un yugo que difiere poco del de los esclavos".
ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE
La Asamblea Nacional Constituyente (en francés: Assemblée nationale constituante) fue una asamblea constituyente formada a partir de la Asamblea Nacional el 9 de julio de 1789, en los inicios de la Revolución francesa.
La Asamblea tomó innumerables medidas que cambiaron profundamente la situación política y social del país. Entre ellas, destacan la aprobación de la declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, la supresión del feudalismo, la apropiación de los bienes de la Iglesia y la Constitución Civil del Clero y, por supuesto, la redacción de la Constitución francesa de 1791.
Fue sustituida por la Asamblea Legislativa el 30 de septiembre de 1791, una vez finalizados los trabajos de redacción de la Constitución.
19/02/2013
La Asamblea tomó innumerables medidas que cambiaron profundamente la situación política y social del país. Entre ellas, destacan la aprobación de la declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, la supresión del feudalismo, la apropiación de los bienes de la Iglesia y la Constitución Civil del Clero y, por supuesto, la redacción de la Constitución francesa de 1791.
Fue sustituida por la Asamblea Legislativa el 30 de septiembre de 1791, una vez finalizados los trabajos de redacción de la Constitución.
19/02/2013
REVOLUCION BURGUESA INGLESA
Las revoluciones burguesas son un concepto historiográfico originado por la escuela del materialismo histórico o marxismo que se utiliza para manifestar que el componente social dominante en un movimiento revolucionario corresponde a la burguesía.
Aunque pueden remontarse al mismo nacimiento de la clase burguesa en las ciudades europeas medievales, el concepto suele restringirse a los ciclos revolucionarios que se sucedieron desde finales del siglo XVIII y que en su definición política se conocen como Revolución Liberal. Su principal ejemplo fue la Revolución francesa (1789), seguido en distintos momentos por los demás países europeos (revolución de 1820, revolución de 1830, revolución de 1848) o americanos (Independencia de la América Hispana, pues la Independencia de Estados Unidos es anterior, de 1776) hasta la Primera Guerra Mundial (1914-1918), que acaba definitivamente con los últimos recuerdos del Antiguo Régimen; notablemente en Rusia con la Revolución de febrero de 1917, que sólo precede en pocos meses a la Revolución de Octubre, que se clasifica ya como revolución socialista y proletaria.
Según esa concepción materialista de la historia (muy matizada desde mediados del siglo XX incluso por la propia historiografía materialista), los intereses de la burguesía se manifestaron en la superestructura político-ideológica por las ideas de la Ilustración, que hablaban de libertad y derechos en oposición al absolutismo y la sociedad estamental; y de libre mercado frente a las restricciones del modo de producción feudal. La ideología burguesa no se restringe a esa clase, sino que se extiende por el cuerpo social, tanto en el conjunto de la población dominada (mucho más numerosa por incluir a todos los no privilegiados), así como a elementos individuales de los estamentos privilegiados (nobleza y clero), e incluso en algunos casos al aparato mismo del poder de la monarquía absoluta, que se veía a sí misma como despotismo ilustrado.
Símbolo de la alternativa social y política, la Toma de la Bastilla (con mayor repercusión que la anterior Declaración de Independencia de los Estados Unidos) había demostrado la posibilidad de una emancipación vista con temor por toda la aristocracia europea, al tiempo que con esperanza por los partidarios de los cambios revolucionarios que iban a acabar con los obstáculos que impedían a la burguesía el libre desarrollo de la fuerza productiva de su capital, le negaban el ascenso social y le imposibilitaban el ejercicio del poder político.
Tras el prolongado proceso histórico de la revolución burguesa, esta clase reemplazó como clase dominante a los señores feudales, fusionándose de hecho en una nueva élite social, de la que formarán parte tanto la alta nobleza como la alta burguesía. Las revoluciones burguesas incluyeron y se simultanearon con el proceso de industrialización y la transformación de la sociedad preindustrial en sociedad industrial, un cambio verdaderamente revolucionario que ha merecido el nombre de Revolución industrial. Ambas revoluciones, política y económica, son inseparables de la revolución social que es el proceso de dominación burguesa.
12/02/2013
Aunque pueden remontarse al mismo nacimiento de la clase burguesa en las ciudades europeas medievales, el concepto suele restringirse a los ciclos revolucionarios que se sucedieron desde finales del siglo XVIII y que en su definición política se conocen como Revolución Liberal. Su principal ejemplo fue la Revolución francesa (1789), seguido en distintos momentos por los demás países europeos (revolución de 1820, revolución de 1830, revolución de 1848) o americanos (Independencia de la América Hispana, pues la Independencia de Estados Unidos es anterior, de 1776) hasta la Primera Guerra Mundial (1914-1918), que acaba definitivamente con los últimos recuerdos del Antiguo Régimen; notablemente en Rusia con la Revolución de febrero de 1917, que sólo precede en pocos meses a la Revolución de Octubre, que se clasifica ya como revolución socialista y proletaria.
Según esa concepción materialista de la historia (muy matizada desde mediados del siglo XX incluso por la propia historiografía materialista), los intereses de la burguesía se manifestaron en la superestructura político-ideológica por las ideas de la Ilustración, que hablaban de libertad y derechos en oposición al absolutismo y la sociedad estamental; y de libre mercado frente a las restricciones del modo de producción feudal. La ideología burguesa no se restringe a esa clase, sino que se extiende por el cuerpo social, tanto en el conjunto de la población dominada (mucho más numerosa por incluir a todos los no privilegiados), así como a elementos individuales de los estamentos privilegiados (nobleza y clero), e incluso en algunos casos al aparato mismo del poder de la monarquía absoluta, que se veía a sí misma como despotismo ilustrado.
Símbolo de la alternativa social y política, la Toma de la Bastilla (con mayor repercusión que la anterior Declaración de Independencia de los Estados Unidos) había demostrado la posibilidad de una emancipación vista con temor por toda la aristocracia europea, al tiempo que con esperanza por los partidarios de los cambios revolucionarios que iban a acabar con los obstáculos que impedían a la burguesía el libre desarrollo de la fuerza productiva de su capital, le negaban el ascenso social y le imposibilitaban el ejercicio del poder político.
Tras el prolongado proceso histórico de la revolución burguesa, esta clase reemplazó como clase dominante a los señores feudales, fusionándose de hecho en una nueva élite social, de la que formarán parte tanto la alta nobleza como la alta burguesía. Las revoluciones burguesas incluyeron y se simultanearon con el proceso de industrialización y la transformación de la sociedad preindustrial en sociedad industrial, un cambio verdaderamente revolucionario que ha merecido el nombre de Revolución industrial. Ambas revoluciones, política y económica, son inseparables de la revolución social que es el proceso de dominación burguesa.
12/02/2013
¿POR QUE SE LES TIENE QUE BRINDAR LOS MISMOS DERECHOS A LOS INMIGRANTES?
Por que cuando ellos entran ya hacen parte de la poblacion colombiana.
Ami me parece que si depronto se hicieran unos derechos para los inmigrantes para que el colombiano no se vea afectado por esto ni menos el inmigrante que no sea siempre el inmigrante en el caso de los organos salga favorecido por que el colombiano saldria muy afectado por que puede fallecer
Ami me parece que si depronto se hicieran unos derechos para los inmigrantes para que el colombiano no se vea afectado por esto ni menos el inmigrante que no sea siempre el inmigrante en el caso de los organos salga favorecido por que el colombiano saldria muy afectado por que puede fallecer
¿POR QUE LOS ESPAÑOLES LES BRINDARON UN 5% DE LA TIERRA?
Por que sabiendo que los podrian dejar en el pueblo o la ciudad porque los aislaron en ese 5%
creo que fue para que cultivaran y como no servian para hacer trabajos de fuerza los colocaron como agricultores para el beneficio de los españoles
sin duda fueron desapareciendo por las enfermedades que estos mismos les tragieron entonces fueron dividiendose en varios cabosy siguieron cosechando. Hoy en dia se ha ido perdiendo mas y mas las constumbres de aquellos indigenas
05/02/2013
creo que fue para que cultivaran y como no servian para hacer trabajos de fuerza los colocaron como agricultores para el beneficio de los españoles
sin duda fueron desapareciendo por las enfermedades que estos mismos les tragieron entonces fueron dividiendose en varios cabosy siguieron cosechando. Hoy en dia se ha ido perdiendo mas y mas las constumbres de aquellos indigenas
05/02/2013
DESCENSO DE LA POBLACION INDIGENA
La irrupción de Europa en el continente americano a partir del siglo XVI modificó de manera abrupta la vida de los pueblos
indígenas. Al momento de la conquista, iniciada en territorio de lo
que hoy es Colombia con la expedición de Rodrigo de Bastidas, los pueblos indígenas tenían una distribución y desarrollo desigual.
En la península de la Guajira un complejo cultural Arawak dominaba el territorio; en la Sierra Nevada de Santa Marta la confederación de los tairona agrupaba distintos pueblos de habla Chibcha y sobre el litoral Atlántico se asentaban numerosas comunidades Caribe. Al occidente, dominando el Atrato, estaban los tule, sobre el Darién los cueva y sobre los ríos Sinú y San Jorge una densa población Zenú.
En la costa Pacífica los pueblos chocó estaban distribuidos a lo largo de todo el territorio mientras que en el noroeste andino se encontraban pueblos, probablemente Caribe, como los pozo, carrapa, nutibara y arma. En los actuales departamentos de Caldas y Quindío los anserma y los quimbaya agrupaban poderosas confederaciones y en Santander, caribes del pueblo Yariguie dominaban la olla del Magdalena junto a los opón y carare. Allí también se encontraban los barí y los chitará, y en la frontera con los muisca el pueblo chibcha de los guane. En el altiplano de Cundinamarca y Boyacá estaba la nación Muisca, la más numerosa hallada por los conquistadores.
Hacia el centro y sur del valle del Magdalena y en conflicto con los muisca, habitaban diversos pueblos de origen Caribe, entre los que se menciona a los panche, coyaima yandaquí. En el actual Valle del Cauca tenían asiento los lilí y gorrión, mientras que en Nariño vivían los pueblos pasto, abad y quillacinga. En los llanos Orientales pueblos arawak como la nación Achagua y Sáliva vivían junto a otros pueblos Caribe como los guahibo. Por último, en la Amazonia una infinidad de pueblos desarrollaban distintas alternativas de convivencia con la selva tropical.
Después de los viajes de Colón, los expedicionarios españoles obtuvieron licencias de la corona, las llamadas capitulaciones, para iniciar la conquista de las tierras americanas. Durante la primera mitad del siglo XVI La Corona otorgó mercedes reales, para asignar extensos territorios como recompensa a los conquistadores por sus empresas. Así, se establecieron en el territorio de la actual Colombia, conquistadores y sus huestes, a pesar de la resistencia de las comunidades indígenas del norte del territorio que durante los primeros años fueron esclavizadas y trasladadas a las Antillas (Friede 1989:75).
La estrategia de poblamiento español fue la fundación de ciudades y poblados, reubicando a los indígenas para la explotación forzada de su trabajo confines tributarios y de prestación de servicios personales. Los pueblos de indios, implantados para las comunidades andinas, organizaron la población para vivir en policía, mientras que en las zonas alejadas del control de la metrópoli, las misiones se constituyeron en las instituciones rectoras del orden y la civilización.
El repartimiento, la encomienda y la mita minera y urbana fueron las instituciones coloniales que aseguraron la sujeción de las comunidades indígenas al pago de tributos ya los trabajos forzados en minas, haciendas y ejidos. Más tarde, con las medidas proteccionistas de La Corona se obligó a los beneficiarios, los encomenderos, a proteger a los indígenas y a evangelizarlos mediante la contratación de un cura doctrinero; sin embargo, los abusos de los encomenderos contra los indígenas generaron una protesta a todo lo extenso de los territorios colonizados.
Intelectuales humanistas, como Fray Bartolomé de las Casas y el Obispo de Popayán, Juan del Valle, se opusieron a las encomiendas. A pesar de la expedición de normas como la Ordenanza de 1528, prohibiendo los servicios personales, o las llamadas Leyes Nuevas de 1542, sólo hasta 1718 se abolió esta institución.
Una vez consolidado el sistema de explotación colonial fueron múltiples factores los que llevaron a muchos de los grupos étnicos originarios a la extinción. El desarraigo, las epidemias, los trabajos excesivos y la desarticulación de las sociedades indígenas fueron algunos de los causantes de la catástrofe demográfica que caracterizó los siglos XVI y XVII en la Nueva Granada. Las cifras de las visitas a las encomiendas por parte de funcionarios españoles ejemplifican este proceso de disminución; así, para la provincia de Tunja los tributarios descendieron de 53.465 a 8.610, en la Provincia de Pamplona de 31.855 a 4.526, en Cartago de 4.573 a 119 y en Pasto de 22.857 a 6.938 (Colmenares, 1973:92).
Frente a esta crisis poblacional, La Corona declaró a los indígenas como vasallos libres permitiendo la esclavización sólo mediante la declaración de la guerra justa, un recurso legal que lejos de proteger a los indígenas, garantizó su sujeción a La Corona y al Cristianismo.
La dificultad para la consecución de fuerza de trabajo nativa y las continuas rebeliones de los indígenas que trabajaban en las minas llevaron al régimen colonial a importar en condición de esclavizados a personas provenientes del continente africano. Los africanos y sus descendientes ocuparon en Colombia de manera principal el litoral Caribe, las zonas mineras, los valles cálidos interandinos y en el siglo XVIII, los bosques tropicales y húmedos del litoral Pacífico.
La Colonia generó una sociedad estratificada, diferenciada de acuerdo a códigos de pertenencia étnica, de escasa movilidad social. En la cima de la pirámide social dominaban los funcionarios, comerciantes, religiosos y encomenderos españoles que alegaban su condición de “sociedad blanca”; les seguía la población de origen español nacida en América llamada “criolla”, que no obstante su situación económica privilegiada, no tenía acceso a los cargos elevados de la administración colonial.
Como sectores sociales subordinados estaban los mestizos, hijos de hispanos y de personas con algún grado de ascendencia indígena o africana que se dedicaban a la artesanía, el pequeño comercio, el trabajo asalariado y las labores agrícolas; les seguían los indios, declarados vasallos libres pero reducidos a las encomiendas, las mitas, y luego a los resguardos territoriales como tributarios. La base de la pirámide social la conformaban los esclavizados, personas negras y mulatas provenientes de África que trabajaban de manera forzada en las minas y plantaciones.
En la península de la Guajira un complejo cultural Arawak dominaba el territorio; en la Sierra Nevada de Santa Marta la confederación de los tairona agrupaba distintos pueblos de habla Chibcha y sobre el litoral Atlántico se asentaban numerosas comunidades Caribe. Al occidente, dominando el Atrato, estaban los tule, sobre el Darién los cueva y sobre los ríos Sinú y San Jorge una densa población Zenú.
En la costa Pacífica los pueblos chocó estaban distribuidos a lo largo de todo el territorio mientras que en el noroeste andino se encontraban pueblos, probablemente Caribe, como los pozo, carrapa, nutibara y arma. En los actuales departamentos de Caldas y Quindío los anserma y los quimbaya agrupaban poderosas confederaciones y en Santander, caribes del pueblo Yariguie dominaban la olla del Magdalena junto a los opón y carare. Allí también se encontraban los barí y los chitará, y en la frontera con los muisca el pueblo chibcha de los guane. En el altiplano de Cundinamarca y Boyacá estaba la nación Muisca, la más numerosa hallada por los conquistadores.
Hacia el centro y sur del valle del Magdalena y en conflicto con los muisca, habitaban diversos pueblos de origen Caribe, entre los que se menciona a los panche, coyaima yandaquí. En el actual Valle del Cauca tenían asiento los lilí y gorrión, mientras que en Nariño vivían los pueblos pasto, abad y quillacinga. En los llanos Orientales pueblos arawak como la nación Achagua y Sáliva vivían junto a otros pueblos Caribe como los guahibo. Por último, en la Amazonia una infinidad de pueblos desarrollaban distintas alternativas de convivencia con la selva tropical.
Después de los viajes de Colón, los expedicionarios españoles obtuvieron licencias de la corona, las llamadas capitulaciones, para iniciar la conquista de las tierras americanas. Durante la primera mitad del siglo XVI La Corona otorgó mercedes reales, para asignar extensos territorios como recompensa a los conquistadores por sus empresas. Así, se establecieron en el territorio de la actual Colombia, conquistadores y sus huestes, a pesar de la resistencia de las comunidades indígenas del norte del territorio que durante los primeros años fueron esclavizadas y trasladadas a las Antillas (Friede 1989:75).
La estrategia de poblamiento español fue la fundación de ciudades y poblados, reubicando a los indígenas para la explotación forzada de su trabajo confines tributarios y de prestación de servicios personales. Los pueblos de indios, implantados para las comunidades andinas, organizaron la población para vivir en policía, mientras que en las zonas alejadas del control de la metrópoli, las misiones se constituyeron en las instituciones rectoras del orden y la civilización.
El repartimiento, la encomienda y la mita minera y urbana fueron las instituciones coloniales que aseguraron la sujeción de las comunidades indígenas al pago de tributos ya los trabajos forzados en minas, haciendas y ejidos. Más tarde, con las medidas proteccionistas de La Corona se obligó a los beneficiarios, los encomenderos, a proteger a los indígenas y a evangelizarlos mediante la contratación de un cura doctrinero; sin embargo, los abusos de los encomenderos contra los indígenas generaron una protesta a todo lo extenso de los territorios colonizados.
Intelectuales humanistas, como Fray Bartolomé de las Casas y el Obispo de Popayán, Juan del Valle, se opusieron a las encomiendas. A pesar de la expedición de normas como la Ordenanza de 1528, prohibiendo los servicios personales, o las llamadas Leyes Nuevas de 1542, sólo hasta 1718 se abolió esta institución.
Una vez consolidado el sistema de explotación colonial fueron múltiples factores los que llevaron a muchos de los grupos étnicos originarios a la extinción. El desarraigo, las epidemias, los trabajos excesivos y la desarticulación de las sociedades indígenas fueron algunos de los causantes de la catástrofe demográfica que caracterizó los siglos XVI y XVII en la Nueva Granada. Las cifras de las visitas a las encomiendas por parte de funcionarios españoles ejemplifican este proceso de disminución; así, para la provincia de Tunja los tributarios descendieron de 53.465 a 8.610, en la Provincia de Pamplona de 31.855 a 4.526, en Cartago de 4.573 a 119 y en Pasto de 22.857 a 6.938 (Colmenares, 1973:92).
Frente a esta crisis poblacional, La Corona declaró a los indígenas como vasallos libres permitiendo la esclavización sólo mediante la declaración de la guerra justa, un recurso legal que lejos de proteger a los indígenas, garantizó su sujeción a La Corona y al Cristianismo.
La dificultad para la consecución de fuerza de trabajo nativa y las continuas rebeliones de los indígenas que trabajaban en las minas llevaron al régimen colonial a importar en condición de esclavizados a personas provenientes del continente africano. Los africanos y sus descendientes ocuparon en Colombia de manera principal el litoral Caribe, las zonas mineras, los valles cálidos interandinos y en el siglo XVIII, los bosques tropicales y húmedos del litoral Pacífico.
La Colonia generó una sociedad estratificada, diferenciada de acuerdo a códigos de pertenencia étnica, de escasa movilidad social. En la cima de la pirámide social dominaban los funcionarios, comerciantes, religiosos y encomenderos españoles que alegaban su condición de “sociedad blanca”; les seguía la población de origen español nacida en América llamada “criolla”, que no obstante su situación económica privilegiada, no tenía acceso a los cargos elevados de la administración colonial.
Como sectores sociales subordinados estaban los mestizos, hijos de hispanos y de personas con algún grado de ascendencia indígena o africana que se dedicaban a la artesanía, el pequeño comercio, el trabajo asalariado y las labores agrícolas; les seguían los indios, declarados vasallos libres pero reducidos a las encomiendas, las mitas, y luego a los resguardos territoriales como tributarios. La base de la pirámide social la conformaban los esclavizados, personas negras y mulatas provenientes de África que trabajaban de manera forzada en las minas y plantaciones.
ENSAYO
La palabra ensayo, proviene del latín,
exagium. Lo que quiere decir, pesar algo. Y eso es justamente lo que hace un
ensayo. Ya que todo ensayo, trata sobre un tema en particular. El cual, puede
ser elegido, de la manera más libre que se desee. A menos que sea pedido, en la
escuela o la universidad. Sobretodo en la última, los ensayos se han vuelto muy
utilizados, por los catedráticos, para medir la capacidad investigativa de los
alumnos. Ya que en un ensayo, es primordial el trabajo de recolección de
información, que puede llegar a realizar, la persona que lo va a desarrollar.
En todo ensayo, es importante, el tener una introducción al
tema, luego desarrollarlo y por último, presentar una conclusión. Es algo muy
parecido a lo que hacen los periodistas, todos los días, l escribir sus reportes
de prensa.
Dentro de los ensayos más característicos, se encuentran los
de corte literario (de hecho, es considerado como un género literario), donde
cabrían los periodísticos y otros, de la misma categoría. Por otra parte,
encontramos los ensayos científicos, los cuales son escritos con la rigurosidad
del método científico (observación, experimentación y cuantificación).
Pero todo ensayo, se caracteriza, por la exploración del tema
en cuestión, al igual que su investigación, desarrollo y reflexión sobre el
mismo. Pero sin duda, todo ensayo, está cargado por la visión personal de quien
lo redacta. Este es un factor, que nunca se nos puede olvidar. El escritor,
entrega una visión personal y única sobre la materia a tratar.
Pero todo aquel, que desee escribir un ensayo, deberá cuidar
la redacción misma de éste. Al igual que el vocabulario a ocupar. Un ensayo es
un escrito, donde la forma, es tan importante como el fondo. Son materias
complementarias.
La idea en un ensayo, es poder demostrar, lo que se desea
expresar. Para ello, hay que utilizar un pensar, guiado por la razón crítica.
Con lo cual, lo cognitivo, ocupa un lugar fundamental. . Poder contestar de
manera inmediata, cualquier tipo refutación, que se quiera hacer frente a lo que
estamos exponiendo. Aparte de usar la creatividad, al momento de escribir. Por
lo mismo, el ensayo, es un trabajo netamente intelectual. Se trabaja con lo
cognitivo, las ideas y su posterior desarrollo. Asimismo, en cualquier ensayo,
es importante apoyarse y comprobar nuestras ideas, por medio de una buena
bibliografía.
CARTA GENERAL
El Instituto Geográfico Agustín Codazzi, IGAC, es la entidad encargada de producir el mapa oficial y la cartografía básica de Colombia;
elaborar el catastro nacional de la propiedad inmueble; realizar el
inventario de las características de los suelos; adelantar
investigaciones geográficas como apoyo al desarrollo territorial;
capacitar y formar profesionales en tecnologías de información geográfica y coordinar la Infraestructura Colombiana de Datos Espaciales (ICDE).
Tiene como objetivo cumplir el mandato constitucional referente a la elaboración y actualización del mapa oficial de la República; desarrollar las políticas y ejecutar los planes del Gobierno Nacional en materia de cartografía, agrología, catastro y geografía, mediante la producción, análisis y divulgación de información catastral y ambiental georeferenciada, con el fin de apoyar los procesos de planificación y ordenamiento territorial.
29/01/13
Tiene como objetivo cumplir el mandato constitucional referente a la elaboración y actualización del mapa oficial de la República; desarrollar las políticas y ejecutar los planes del Gobierno Nacional en materia de cartografía, agrología, catastro y geografía, mediante la producción, análisis y divulgación de información catastral y ambiental georeferenciada, con el fin de apoyar los procesos de planificación y ordenamiento territorial.
29/01/13
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